DISTRIBUCION ON LINE

Hola a todos, comparto aquí un artículo muy interesante y actualizado, publicado en Blogsandocs, sobre distribución online de cine documental.

Abrazos, Ernesto

Cimientos on-line para una distribución digital del documental

TEXTO: COVADONGA DE LA CUESTA PUBLICACION: February 4th, 2008

El documental casi siempre lo ha tenido más difícil para dejarse ver con continuidad o más correctamente para que lo dejen ver a través de lo que hasta hoy han sido los mecanismos tradicionales de distribución audiovisual. Sin embargo, en un marco tecnológico donde la “revolución digital” (1) sigue avanzando a pasos de gigante, la alianza del cine de no ficción con las ventanas on-line empieza a conjugarse en presente.

Hasta la fecha, y si nuestro rastreo por el espacio virtual ha resultado certero, se localizan tres estaciones pioneras y únicas como centros de operaciones clave para propulsar esta difusión on-line de la “naturaleza docs”: Doc-Air en la República Checa, Docfera en Argentina e Interdocnet en España. Avistados en el espacio virtual por internautas interesados que conocen o presienten vida extraficcional más allá de los circuitos comerciales, estas plataformas punteras han iniciado su carrera para hacer accesibles las múltiples formas del documental.

Aunque gestados en tres puntos alejados del mapa y encontrándose en diferentes fases evolutivas y con mucho camino por recorrer aún, algunas similitudes hermanan a estos tres portales fundadores en la red de redes. Sin duda la más evidente es su apuesta, compromiso e inversión para favorecer la conservación, almacenamiento y distribución de un tipo de cine que sólo encontraba expositores estacionales en muestras o semanas culturales, festivales, secciones de festivales y pantallas alternativas. Su meta podría asimilarse en determinados casos al de un procedimiento de reanimación, ya que muchos documentales tras su exhibición puntual en los eventos antes mencionados quedan enterrados vivos a la espera de un rescate que no suele llegar vía las exhibidoras cinematográficas o las distribuidoras de DVD. En la mayoría de las ocasiones ni siquiera llegan a considerarse los galardones o repercusión que pueda haber cosechado la obra. El paso siguiente, el olvido, y en ese terreno de nadie suele ser complicado desempolvar. “Para muchos productores y autores, especialmente entre aquellos de Europa del Este, la distribución por Internet es la única manera de facilitar el acceso a sus películas” (2), explica Nina Numankadi?, directora de Doc-Air.En segundo término, el código de funcionamiento de estas plataformas entrelaza las relaciones oferta-demanda de un modo particular. Ofrecen obras en la mayoría de los casos inencontrables y garantizan su calidad, no sólo su valor artístico, sino su valor audiovisual. Así se desmarcan de materiales disponibles en otros sistemas de intercambio gratuitos donde la calidad del producto en muchos casos no es óptima. En conversación con Blogs&Docs, Andrea Hirsch, responsable de Docfera, explicaba que “hay documentales que no pueden estar por la calidad audiovisual. Docfera no es

YouTube. El documental que se cuelga tiene que valer la pena”.

A cambio, estas plataformas demandan una tarifa a abonar vía tarjeta bancaria. Una parte de dicho coste se reinvierte en el mantenimiento del proyecto y lo restante es percibido por el autor de la obra. Pablo Morales, responsable de Interdocnet y quien nos descubrió Doc-Air, describe esta aportación como un “compromiso de carácter ético con este tipo de cine”. Estas plataformas contemplan además la protección de los derechos del autor siguiendo la legislación DRM (Digital Rights Managements), en el caso de Docfera, o similares donde a través de sistemas de encriptación se restringen la reproducción, copia o comercialización indiscriminadas.No sólo resulta particular la relación que estos portales definen con los autores de los documentales, sino con los receptores de los mismos. Reivindican un papel activo del espectador-internauta. Aunque es una dimensión que deben aún desarrollar, pretenden fomentar la interactividad a través de foros, videoconferencias, diálogos entre realizadores y audiencia e incluso, animan al usuario, ya sea profesional o no, a aportar sus propios trabajos. Éste es el caso del enclave

“Students and debut” en el portal Doc-Air donde los estudiantes pueden subir sus piezas y el internauta, visionarlas gratuitamente.

Interdocnet en España, presentada en L’Alternativa barcelonesa en noviembre, se encuentra aún en una primera fase de trabajo interno y crecimiento. Los diferentes caminos que empiezan a transitar Docfera y Doc-Air pueden ser buenos referentes para considerar las potencialidades de estas plataformas. Ambas quieren servir de lanzadera y escaparate del cine de no ficción del presente –Doc-Air pretende recoger también formas experimentales-, pero también como archivo que preserve documentales del pasado garantizando la conservación de la memoria del documental.

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(1) Con respecto a esta “revolución digital” y a su impacto en el terreno audiovisual resulta imprescindible y muy esclarecedora la “Historia portátil del cine digital”, de Cyril Neyrat, estudio publicado en el número 8 de “Cahiers du Cinéma España”.

NACIDO EN UN FESTIVAL: DOC-AIR

Desde su sede real en Praga, Doc-Air localiza, reúne y difunde UFOs avistados en países de Europa Central y del Este. Como su estimulante tráiler promocional presenta, su objetivo de captación son los “Unique Film Objectes”.

Es difícil fechar sus verdaderos orígenes ya que se fue gestando en el marco del Festival Internacional de Cine Documental de Jihlava, el mayor festival de cine documental de Europa Central. Se alza como continuador de la tradición misma del festival, orientado hacia el documental creativo y experimental. Nina Numankadi?, directora de la plataforma, describe el interés de Doc-Air en “películas sobre temas sociales cruciales, pero poniendo énfasis en la cuestión del estilo. Nosotros buscamos un gesto obvio del autor, una forma de alta calidad estética, libre y sorprendente. También nos interesan los límites del género” (3). Según datos contenidos en su propia web, dejó de ser un portal piloto en verano de 2006 y comenzó entonces a funcionar con todas sus prestaciones.La selección de obras corre a cargo de un comité programador del mismo festival. A su vez Doc-Air cuenta con la colaboración de otros festivales europeos (por ejemplo, el festival

Diagonale, el más importante de Austria).

Con posibilidad de buscar las obras por título, autor o país, en Doc-Air se encuentran disponibles hasta la fecha aproximadamente un centenar de películas, siendo más numerosas las producciones de la República Checa (56), Austria (25), Eslovaquia (10) y Alemania (8). Además, trabajos de Hungría, Lituania, Polonia, Rumanía, Países Bajos, Rusia… e incluso se cuela en la selección algún trabajo que trasciende los límites geográficos de Europa –la taiwanesa Yellow Box y la canadiense Fascination, cuyas imágenes uno puede remezclar por sí mismo.

Los principales inconvenientes tienen relación con la barrera idiomática. Aunque el portal está disponible en inglés además de en checo, no todas las películas incorporan una subtitulación en inglés. Por otro lado, algunos trabajos de realizadores que en España han empezado a interesar recientemente, como es el caso de Ulrich Seidl (Import/Export), permanecen vetados en nuestro país por razones de contratación. Si intentas visionar o descargar piezas de Seidl (Animal Love, Jesus, you know, Losses to be expected, Models, The bosom friend) se te informa de que no se dispone de licencia para comercializar la película en nuestro país. Lo mismo sucede con un apetecible filme de Chris Marker, The case of the grinning cat. No obstante, sí puede accederse a material de Harun Farocki, Michael Glawogger, Sergei Loznitsa, Timo Novotny, Virgil Widrich y otros tantos nombres que aún nos quedan por descubrir.

Doc-Air ofrece tres opciones de intercambio: “stream” (visionado en tiempo real) por 1€; “DivX format download” (descarga en DivX por 2,5 €); “DVD quality” (descarga en calidad DVD) por 3,5 €. Estas tarifas son aproximativas y varían algo en función de la duración de la pieza.

EN LA ESFERA LATINOAMERICANA: DOCFERA

Si Doc-Air se erigía como el primer y único portal dedicado a la distribución on-line de documentales de Europa Central y del Este y por tanto, al punto de vista de los realizadores de esa parte del continente, Docfera resulta pionero de similar manera, pero en el radio geográfico de Latinoamérica. Del portal azul con una rotante hélice de avión saltamos a una plataforma naranja con sede en Buenos Aires y comisarios procedentes de otras ciudades sudamericanas como Colombia, Brasil y Argentina, profesionales formados en disciplinas artísticas y audiovisuales que se encargan de la selección del material. Desde agosto de 2006, Docfera ha ido presentándose en diversos festivales de países latinoamericanos y europeos.

La intención de mantener una mirada en el pasado y simultáneamente registrar el presente y vislumbrar el futuro se haya también en Docfera como en el caso del portal de la República Checa. Su esencia, “transmitir y preservar la cultura latinoamericana”. Su promotora, Andrea Hirsch, nos explicaba cómo “todo esto tiene que ver con una mística: recuperar lo documental. Al mismo tiempo se produce una atractiva sinergia entre el carácter artesanal que caracteriza habitualmente al documental con las innovaciones que permiten las recientes tecnologías”.

Aunque hasta mediados o finales de febrero el portal no volverá a estar activo -en estos momentos se están adecuando contenidos y secciones nuevas-, su archivo contaba ya con más de cien documentales. El motor de búsqueda Docfera incorpora junto a un sistema de rastreo convencional una forma de exploración “intuitiva y amigable”, dirigido a aquellos usuarios que no saben exactamente qué están buscando o que sin buscar nada en concreto están interesados en dejarse sorprender. Así se dispone de cuatro menús temáticos que pueden combinarse y que conducen a un mapa de intersecciones. Entre los próximos materiales disponibles y que Docfera nos ha podido avanzar estarán trabajos de los realizadores argentinos Pablo Tesoriere y Rubén Guzmán y del colombiano Jorge Enrique Botero. Además de Argentina y Colombia, Brasil, Ecuador, Cuba, Uruguay, Perú, Bolivia y Chile se han unido al proyecto. No obstante, el objetivo de Docfera es ir incorporando al resto de países latinoamericanos sin excepción.

La singularidad de Docfera es su orientación preferente hacia un público concreto localizado en universidades y centros educativos de todo el mundo. En este sentido, vienen configurando un “pool” de centros docentes interesados con los que contratarán una serie de abonos anuales (unos 700 $ – 593,5 €) que dan derecho a una serie de visionados y descargas. Un usuario privado también puede beneficiarse de estos abonos en una modalidad trimestral (28-30 $ – 23,74/25,43 €), mientras que la no utilización de abonos resulta menos rentable si uno quiere disponer del material presente en la plataforma (7 $ por obra – 5,935 €). Esta orientación concreta compromete al portal a evolucionar en su oferta de idiomas y subtitulado. La navegación por Docfera es posible en castellano, inglés o portugués y se está tratando de ampliar el sistema de subtitulado de los documentales a otras lenguas. En este momento, se está comenzando a subtitular en chino.

Otra sugerente línea de acción que se desarrollará en una segunda etapa de vida de la plataforma latinoamericana será la organización de festivales on-line aprovechando las posibilidades que la Red ofrece de visionado de materiales y organización de videoconferencias entre usuarios y miembros del jurado presentes en diferentes lugares del globo.

 

EL CASO ESPAÑOL: INTERDOCNET

Con una vida aún corta, pero prometedora -apenas cuatro meses tras su presentación efectiva en el Festival L’Alternativa y un primer ensayo en el Alcances de Cádiz-, la plataforma Interdocnet trata de hacerse hueco desde España en el nuevo marco de distribución on-line de documentales de calidad. El motor de la idea es el realizador gallego Pablo Morales –también montador, director de fotografía y profesor ocasional-, que ha ido autofinanciando su propia obra audiovisual y que sintió un día “la necesidad, tanto de espectador como de cineasta, de encontrar canales para el documental”.

Interdocnet apenas está empezando a andar. Permanece en una primera fase de “trabajo interno” donde se están buscando películas de calidad para ampliar el catálogo y se están negociando pacientemente los derechos con las productoras. No obstante, Pablo ya nos anuncia las siguientes líneas de acción que tratarán de difundir y hacer crecer el proyecto. Por un lado, la plataforma producirá en colaboración con una renombrada productora española una película colectiva con varios autores internacionales, “conocidos y reconocidos”, que gire en torno a un tema común. Esta obra conjunta se comercializará y distribuirá exclusivamente vía Interdocnet. Esto permitirá tomarle el pulso al portal: “Veremos la verdadera respuesta y potencial de la difusión on-line”, explica.

Interdocnet puede navegarse en castellano, francés e inglés y es consciente de la necesidad de ofrecer varias posibilidades de subtitulación para futuriblemente poder llegar a una audiencia más amplia. También en esta segunda etapa se efectuará un “intento de comunicación pública más grande, a nivel internacional”. De este modo, el próximo mes de marzo el proyecto se presentará fuera de nuestras fronteras en un festival de México y en el célebre festival parisino Cinéma du Réel.

En estos momentos el usuario dispone de siete títulos que bien puede visionar en streaming vía Flash a razón de 1 € cada 30 minutos u optar por la descarga en calidad DVD a razón de 2 € cada 30 minutos. La película más frecuentada hasta la fecha ha sido Ressonàncies Magnètiques, de Isaki Lacuesta. Adán Aliaga, Daniel V. Villamediana, Sesi Bergeret, la francesa Marie Voignier (cuya sorprendente y terrorífica pieza Le bruit du canon fue la carta de presentación de Interdocnet en L’Alternativa) o el propio Pablo tienen trabajos en el portal. El espectador tiene también la posibilidad de comentar las películas, pero esta prestación irá mejorándose y potenciándose en los próximos meses para lograr crear “una pequeña comunidad en torno a la página”.

Pablo Morales es un realizador consciente y cuando habla como cineasta de algún modo también habla como espectador: “Como cineasta lo que me motiva en un proyecto es por una parte un cierto compromiso ético y por otro, tratar de descubrir una parte de la realidad que es importante para la sociedad, pero que no había tenido voz. Además, que lo que hago tenga una construcción cinematográfica sólida”. Andrea Hirsch hacia referencia a un esqueleto que estaba aún por armar. Interdocnet, por ahora, es también un esqueleto que está comprobando sus articulaciones y que está aprendiendo a moverse, pero que avista en el horizonte múltiples posibilidades hacia las que ir caminando.

 

EL PROGRAMA-PORTAL: GRANANGULAR.CAT

En último lugar y aunque con una naturaleza y desarrollo diferentes al de las tres plataformas on-line precedentes, merece la pena reparar en la iniciativa GranAngular.cat, suma resultante del espacio documental de los sábados en TVE para su desconexión en Cataluña y el espacio virtual del mismo nombre que alimenta y prolonga su vida en la Red. Como nos revelaba Marisol Soto, directora del proyecto, “el programa de televisión es solamente el punto de partida. GranAngular.cat es una plataforma pensada para la participación ciudadana”.

Desde el pasado 1 de diciembre, la vida del documental emitido en la pequeña pantalla se amplía en la Red. Además de la disponibilidad on-line gratuita de estas emisiones, van sumándose fotografías, tráilers y comentarios de los usuarios, así como links que permiten la profundización en los temas más allá de los 30 minutos televisados. El portal ofrece, pero también recibe, ya que está abierto a las propuestas audiovisuales de los internautas. La calidad mínima exigida es DVCAM.

No obstante, para las convocatorias temáticas se aceptan todos los formatos. Es ésta otra de las líneas de acción que pretende fomentar la interactividad e incidir en la importancia que la diversidad de puntos de vista tienen en el proyecto, esas “miradas personales y subjetivas sobre cualquier tema”, que subraya Marisol. Hasta la fecha se han lanzado dos convocatorias –”Navidad” y “Trenes”-. Propuesto el tema, los usuarios tienen en torno a un mes para enviar sus materiales y como última fase se realiza una selección que se monta después en forma de pieza colectiva. Todo disponible en la Red.

La plataforma cuenta con un contundente archivo -unos 200 trabajos- donde irán incorporándose las nuevas obras y las emisiones del histórico Gran Angular –ininterrumpidamente en antena en los últimos diez años. Durante el último mes este portal de TVE Cataluña ha registrado las visitas de aproximadamente 1.500 usuarios fieles.

En esta nueva etapa se pretende dar cabida a trabajos menos ligados a la actualidad, “más próximos al documental de autor donde la reflexión, la mirada personal y su cualidad atemporal son protagonistas”, nos cuenta Marisol. Se trata de combinar una función-ventana “para nuevos creadores, realizadores independientes, ciudadanos de a pie a los que les gusta expresarse audiovisualmente”, añade, e ir explorando simultáneamente el interés que determinadas piezas pueden despertar como herramientas útiles en aulas escolares y universitarias. Que de iniciativas públicas como ésta hayan brotado nuevos talentos como Óscar Pérez, que se considere la posibilidad de que la plataforma tenga su correlato para toda España y que se subraye la necesidad de “mimar a un público minoritario”, son motivos suficientes para acabar esta línea sonriendo animado.