Capitalism – A love story

Título Original: “Capitalism: A love story”
Dirección: Michael Moore
Producción: Anne Moore, Michael Moore
Guión: Michael Moore
Música: Jeff Gibbs
Producción: Dog Eat Dog Films, Paramount Vantage, Overture Films
Intervenen: Michael Moore
Duración: 120 min.
Año: 2009
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés (subtítulos en castellano).
Formato copia: DVD-Rip.

En su nuevo documental, Capitalism: A Love Story, Michael Moore hace un análisis de la crisis económica mundial en la que aún estamos inmersos. La causa esencial que expone es la misma que ya conocemos: la estafa de las hipotecas subprime que los más listos de Wall Street colaron a los bancos de todo el mundo. Los responsables de este desastre fueron los presidentes Clinton y Bush, que limitaron al máximo la regulación del mercado financiero. El último disparate que el infausto Bush logró aprobar en el Congreso fueron los 720 billones de dólares que el Estado dio a los bancos para tapar el desastre que ellos mismos habían creado. Medida que luego fue imitada por todos los gobiernos occidentales. Moore no duda en calificar este atraco a las arcas públicas como un golpe de estado económico. ¿Dónde está ese dinero? ¿Qué han hecho los bancos con el dinero de todos? ¿Dar créditos? Parece que no. Más bien los altos ejecutivos se han hecho con jugosos sobresueldos y jubilaciones de infarto.

Al mismo tiempo, Moore retrata aspectos paradójicos de la economía de la primera potencia mundial. Esta es quizás la mejor parte del documental. Vemos estupefactos cómo el sueño americano se ha convertido para la mayoría en una auténtica pesadilla: pilotos de aerolíneas comerciales cuyo sueldo es tan bajo que tienen que buscar un segundo empleo para pagar las facturas, empresas que hacen seguros de vida a sus empleados nombrándose a sí mismas beneficiarias de modo que cuanto más joven fallezca el trabajador mayor el lucro, estudiantes que tardarán veinte años en pagar el préstamo bancario que les cuesta la Universidad, barrios enteros desalojados por la ejecución de hipotecas, la vergonzosa coincidencia de altos cargos del gobierno y ex-empleados de entidades financieras como Goldman Sachs, una Constitución en la que no están recogidos derechos fundamentales como el derecho al trabajo, a una vivienda o atención santiaria…

Lo peor de lo último de Moore es su excesivo localismo. Está pensado principalmente como instrumento de propaganda política dirigido al público estadounidense. No dedica ni un segundo al fenómeno de la globalización, ni al socialismo ni al comunismo, palabras tabú en los Estados Unidos, sino que busca sus apoyos en las enseñanzas de Jesucristo, las ideas políticas de Franklin D. Roosevelt, el fortalecimiento de la democracia y la pseudo-revolución Obama, ideas todas que a este lado del Atlántico significan más bien poco o nada. En mi opinión, una excesiva ingenuidad lastra enormemente la propuesta de Moore. Por ejemplo, no se puede hablar de reformar el capitalismo y no dedicar ni un momento al cruel florecimiento de las economías asiáticas. Si no andamos con cuidado, dentro de unos años se planteará la posibilidad de importar de China algo más que mercancías: tienen un sistema político que permite a un país crecer al 10% anual indefinidamente. No puede ser tan malo. Todo eso de los derechos humanos está sobrevalorado.

Capitalism: A Love Story
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Ver en Naranjas de Hiroshima TV.

Ver versión DVD-Rip con subtílos en castellano en PeliculasID (en 7 Partes).

Ver versión DVD-Rip con subtílos en castellano en Cine Adictos (en 7 Partes).

Fuentes de información: Artículo por Eugenio Sánchez Bravo, publicado en Aula de Filosofia, Mira y Resiste (Documentales Libres) (info y descarga directa), Video online cortesía de www.cine-adicto.com.

Violencia Domestica

Título original: Domestic Violence.
Dirección y guión: Frederick Wiseman.
Año: 2001.
País de Producción: U.S.A.
Formato: 16 mm/VHS, Color.
Duración: 196 min.
Idioma: Inglés con subtítulos en castellano.
Producción: Zipporah Films.

Domestic Violence, una de las 10 mejores películas de 2002 según el Boston Globe, The Village Voice, Slate Magazine y The New York Free Press, fue rodado en Tampa, Florida. Frederick Wiseman es uno de los directores de documentales más prolíficos. Sus películas abordan los aspectos más variados de la sociedad noteamericana. Él mismo denomina sus obras reality fiction (ficciones reales). No incluye nunca un narrador sino que nos presenta imágenes y diálogos que nos invitan a pensar y a hacernos preguntas.

En Domestic Violence 1 y 2, Wiseman presenta diferentes aspectos del mismo problema. En la primera, combina dos vías de información: por un lado, el espectador acompaña a la policía cuando esta acude a casas particulares en respuesta a las llamadas telefónicas por violencia doméstica. El espectador es testigo de la intervención policial, su rutina diaria y los intentos de los agentes de policía de resolver la situación inmediata al tiempo que entra en las casas y conoce personalmente a las víctimas y a los perpetradores en situaciones y conversaciones reveladoras. Por otro, visita el centro de acogida The Spring. Las secuencias incluyen la atención del servivio telefónico del centro, visitas, secciones de terapia y conversaciones entre los residentes. También presta atención a los niños, la gran mayoría de los residentes, y las mayores víctimas del problema.

Primera parte (101′):
http://www.megavideo.com/?v=9QLMMTPF

Segunda parte (95′):
http://www.megavideo.com/?v=AFIE5DAA

Fuentes de Información:Zipporah Films., agradecimientos a Carlos Peréz.

En la deuda confiamos

Título original: In debt we trust (America before the bubble bursts)
Dirección: Danny Schechter
Año: 2006
País de Producción: U.S.A.
Guión: Danny Schechter
Productor: Danny Schechter
Productor ejecutivo: Steve Green, Rory O’Connor
Montaje: Linda Hattendorf
Duración: 52 min.
Idioma: Original en Inglés (copia doblada al castellano).
Formato copia: TV-Rip.

En los primeros días de EEUU, había fiestas para construir graneros en las cuales los vecinos se ayudaban para ampliar sus granjas. En la actualidad, en algunas iglesias, existe la liquidación de deudas, en las que los feligreses colaboran para liberarse entre ellos de las crecientes deudas de tarjetas de crédito que conducen a las familias americanas a la bancarrota y la desesperación.

EN LA DEUDA CONFIAMOS es la última película de Danny Schechter, “The News Dissector”, director del internacionalmente premiado “WMD: Weapons of mass deception” (Armas de Engaño masivo), donde expone el papel de los medios de comunicación en la Guerra de Iraq. El ganador del Emmy para ABC News y CNN realiza un nuevo e incisivo documental que investiga el por qué tantos americanos están siendo estrangulados por la deuda. Es una confrontación periodística con lo que el antiguo consejero de Reagan, Kevin Phillips, llamó “Financialización” – “la poderosa aparición de la deuda y el crédito en el complejo industrial.”

Mientras muchos americanos pueden agotar el tope de sus tarjetas de crédito, hay una historia más profunda: el poder está cada vez en menos manos ….. con consecuencias espantosas.

EN LA DEUDA CONFIAMOS muestra cómo los Centros Comerciales han sustituído a las fábricas como el motor económico dominante de América y cómo enormes bancos y empresas de tarjetas de crédito compran a nuestro Congreso y nos conducen a lo que un antiguo economista bancario llamó la servidumbre moderna. Los americanos y nuestro gobierno deben billones en deuda de los consumidores y deuda pública, una gran parte de ella a importantes bancos […].

LOS EXPERTOS ESTÁN DE ACUERDO: un alto funcionario del gobierno compara a los EEUU de la actualidad con la Roma antes de su caída y advierte que la burbuja podría reventar. Un antiguo fiscal dice que muchos de estos préstamos son peores que los de mafia. Un antiguo ejecutivo de tarjetas de crédito explica como las campañas publicitarias son deliberadamente engañosas y confusas.
ROBIN HOOD o ROBBING THE HOOD (juego de palabras que debe significar “ayudar a los pobres o robarles hasta la capucha”): un experto de bienes inmuebles informó que decenas de miles de millones de dólares están siendo transferidos de los bolsillos de los pobres a las grandes bóvedas de los bancos, los cuales utilizan grupos y filiales para camuflar su asociación con este timo de préstamos y el cobro de desorbitadas tasas de interés.
SOLDADOS ESTAFADOS: visitamos una base militar para ver cómo los soldados que regresan de Iraq están siendo víctimas en masa de prestamistas ‘payday’ (préstamos hasta el siguiente día de paga).

CONGRESO: COMPRADO Y VENDIDO: En Washington vemos cómo el dinero y los grupos de presión impiden que el gobierno y los políticos puedan regular estos usureros tipos de interés o detener el aburguesamiento en comunidades pobres en las cuales miles de familias pierden sus casas por estas implacables hipotecas, estafas de mejora del hogar y posterior ejecución hipotecaria.

CRÉDITOS UNIVERSITARIOS: visitamos un campus donde los estudiantes están siendo obligados a pagar altas tasas de interés y dónde la mayoría se gradúa debiendo más de 20.000 dólares en préstamos. El autor de “La nación de la Tarjeta de crédito” Robert Manning explica la crisis.

EL BLUES DE LA BANCARROTA: y luego oímos hablar sobre la vergüenza y el dolor de la bancarrota cuando el Congreso aprueba una ley que hace más difícil para los ciudadanos americanos conseguir una segunda posibilidad e inhabilita a las víctimas del huracán Katrina de poder aliviar sus deudas.

UNA LLAMADA A LA ACCIÓN: la Economía es llamada “la ciencia funesta,” aúnque esta película es todo menos eso; expone prácticas con las que estamos familiarizados porque nos afectan a todos nosotros, añade Schechter. La película también habla de como podemos contraatacar.

Más profunda que las noticias, vertiginosa, incriminatoria y profundamente informativa, EN LA DEUDA CONFIAMOS es una llamada a la acción: rodada desde el enfado y de amplio alcance informativo.

Fuentes de Información: Texto original: IndebtWeTrust, DocusElrond (info y descargas),
DocumentalesSatOnline (video online y descargas).
Ver Version Doblada al castellano en Megavideo.
Ver en V.O. en Inglés sin subtítulos en GoogleVideo.

Harlan County

Título Original: Harlan County U.S.A.

Dirección: Barbara Kopple.
Año: 1976
País: U.S.A.
Formato: 35mm / Color.
Duración: 103 min.
Producción: Barbara Kopple
Fotografía: Kevin Keating / Hart Perry
Música: Hazel Dickens / Merle Travis

Hay una secuencia curiosa en Harlan County U.S.A (Barbara Kopple, 1976). Para la película, que se ocupa de seguir a lo largo de varios años el movimiento huelguístico de los mineros del carbón en la explotación de Brookside, Kentucky, es un dato más; para el estilo general, no tanto. El fragmento en cuestión registra el diálogo entre uno de los mineros en huelga y un policía urbano que cubre su ruta en la acera de Wall Street, emplazamiento escogido por los inconformes en su intento por obtener mejorías en sus abusivas condiciones de trabajo, promoviendo el boicot accionario de la Duke Power Mining Co., propietaria de la mina, en la bolsa neoyorkina.

El diálogo es como sigue:

Minero : Debajo de aquí es igual a cualquier mina (dice, refiriéndose al subterráneo de la ciudad). Solo que la nuestra tiene 42 pulgadas de altura.

Policía : Creo que estas son más seguras que otras. No me importaría bajar aquí, pero a las suyas…

Minero : A usted no le gustaría bajar a la mina.

CORTE

Minero : Sacan buenas ganancias de las minas.

Policía : Creí que ustedes ganaban más. No en salario, sino…

Minero : Nos pagan muy bien.

Policía : ¿Cuánto es eso?

Minero : Cinco o seis dólares por hora.

Policía : Eso no es bueno. Yo gano mucho más.

Minero : ¿El salario de la policía es mayor?

Policía : Ganamos aproximadamente siete.

Minero : Es buen dinero… Sacamos beneficios de la huelga y es difícil vivir con cien dólares semanales. ¿Es peligroso su trabajo?

Policía : (Mueve la cabeza negativamente y sonríe) Solo míreme. Es muy fácil. Pura mierda.

Minero : Mucha gente no lo comprende, pero con la electricidad de allá (señala hacia el tendido eléctrico) alguien muere cada día. Un hombre muere cada día. ¿Tiene seguro médico?

Policía : Seguro médico gratis.

Minero : Yo ahorraría para comprar una casa. Los chicos se enferman y debo gastar todo el dinero. ¿Tienen dentista?

Policía : Tenemos dentista y todo tipo de médicos. Me puedo retirar a los 36 con diez mil anuales.

Minero : Ellos no quieren que nos retiremos. Por eso hemos estado en huelga durante nueve meses.

Policía : ¡Nueve meses! Creí que hoy era el primer día.

Minero : No, es que ellos no quieren firmar el contrato.

Policía : Es bueno que haya venido, para darle publicidad.

La conversación, registrada con sonido directo y desde cierta distancia, a manera de anécdota pintoresca en medio de la filmación de la protesta, adquiere otro sentido sembrada en el montaje definitivo de Harlan County U.S.A . La película de la Kopple relata el proceso del activismo creciente de los habitantes de Harlan County a partir de las formas reporteriles clásicas, utilizando ampliamente la entrevista en favor de la táctica que Bill Nichols (1) definió como documental de observación (emparentado con el estilo de los representantes del cine direc to), que presencia sin inmiscuirse -gracias a las cámaras ligeras y los equipos de sonido sincrónico- las reuniones sindicales, los debates acerca de cómo conducir la lucha obrera, los cierres de caminos, las golpizas que sufren, las discusiones de seres que todo el tiempo se manifiestan acordes a una militancia cuya expresión en la práctica de la lucha por la reivindicación de sus intereses laborales ha interesado a la Kopple a lo largo de su filmografía.

Mas, si bien el sujeto de la indagación cinematográfica es mayormente ese individuo anónimo, constituido como grupo y fuerza de cambio histórico en torno a su lucha, es en el fragmento de marras que la especificidad de su empeño se disuelve en una trama de circunstancias mayor, la cual se transparenta en ese diálogo de arriba. La potencia del hombre común, sin rostro, como sujeto histórico, descansa en esa interacción espontánea en la cual para ambos emerge su función en un tejido de relaciones sociales ante las cuales parecieran no tener capacidad de discernimiento.

El documental de la Kopple, como todo el cine direc to en general, va expresando la crisis de una forma de representar los eventos de la realidad en la cual pareciera insuficiente con brindar testimonio, con estar allí para contarlo; ahora se intenta que los individuos involucrados lo cuenten a partir de sus propias palabras, hábitos, credos. El desarrollo de tecnologías de registro menos voluminosas y libres del engorroso equipamiento conexo impulsadas por el auge de la televisión supuso para los lenguajes audiovisuales el cuestionamiento de la caligrafía de la puesta en escena y de las formas habituales de representación. Ello desembocó en el estallido simultáneo de movimientos estéticos (el cinema verité, el cine directo, la nouvelle vague , el free cinema, el cinema novo) cuya reacción de rechazo a los códigos de formalización cinematográficos al uso ocultaban la verdadera neurosis de esas nuevas tácticas de registro de la realidad: la crítica al estatuto de veracidad, la puesta en solfa de la mistificación tradicional del mediador, del sujeto de la enunciación, lo cual dio lugar a estéticas neodocumentales que obligaron al género a redefinir su actitud ante la desprestigiada institución del documento.

Todo ello venía a ser la expresión de los desplazamientos ocurridos en las ciencias sociales y la filosofía de la posguerra, pero sobre todo en las disciplinas y el método de indagación histórica. Bien mirado, la advertencia acerca del carácter engañoso de la legitimación de una clase de relato para otorgar sentido a lo real estaba ya en las Tesis de filosofía de la historia de Walter Benjamín, donde advirtiera: “ Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo “tal y como verdaderamente ha sido”. Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro. Al materialismo histórico le incumbe fijar una imagen del pasado tal y como se le presenta de improviso al sujeto histórico en el instante del peligro. El peligro amenaza tanto al patrimonio de la tradición como a los que lo reciben. En ambos casos es uno y el mismo: prestarse a ser instrumento de la clase dominante. En toda época ha de intentarse arrancar la tradición al respectivo conformismo que está a punto de subyugarla.”

Ver directamente en Humyo.

Fuentes de Información: Extracto del artículo Arquitectura del posdocumental
escrito por Dean Luis Reyes para Miradas (Revista del Audiovisual), El Blog de Gato Negro (info y descargas), RebeldeEmule (info y descargas, con extras), Gracias a Paula, por descubrirnos hace tiempo este documental, ademas de haberse currado unos subtítulos para proyectar, cuando aún no los había.