RR La Cosecha Amarga

Título original: RR LA COSECHA AMARGA

Dirección: Martin Gruttadauria

Guión: Fernando Cattaneo, Martin Gruttadauria

Producción: Fernanda Weihmüller

Fotografía: Fernando Cattaeno

Sonido: Martin Gruttadauria, Fernando Cattaeno

Edición: Martin Gruttadauria, Fernando Cattaeno

Postproducción de Sonido: Sebastian Cura

Música Original: Dario Barrale

Animación: Martin Gruttadauria

Dibujos: Cesar Busso

Año de producción 2008

Formato original: MINI-DV, 4:3, Color.

País de producción: Argentina

Duración: 120 min.

La película fue filmada con un presupuesto muy ajustado (prácticamente, bajo aquel viejo lema de Glauber Rocha “una idea en la cabeza, una cámara en la mano”). Creemos que se puede hacer cine con muy poco, y esta fue nuestra experiencia. Se filmo sin ningún guión previo sino que este se determino en el montaje, por lo que no acomodamos la realidad a nuestras tesis y pre conceptos, sino que usamos la cámara como una lapicera y la cinta como un papel con los que tomábamos apuntes de esta nueva realidad que descubríamos a medida que filmábamos. Fue un equipo totalmente reducido que durante tres años realizo contactos con las comunidades campesinas y fue descubriendo la realidad a la que se enfrentaban.

“En los últimos 15 años la intensificación de los agronegocios en la Argentina ha llevado a un proceso de expansión agrícola impulsado por el monocultivo de la soja, que ha dado lugar a un modelo agropecuario basado en la exportación y la producción intensiva, de altos insumos y concentrado en pocas manos.

“El modelo genera muchos ingresos en divisas, gran parte queda en manos de los terratenientes y empresarios del agro, y un porcentaje queda en el Gobierno, a través de las retenciones a las exportaciones. Las elites del agro lo promocionan como un modelo muy desarrollado y eficiente, sin embargo la otra cara de este modelo es una gran contaminación del medio ambiente, destrucción de enormes superficies de bosques ( ¡en Argentina se talan 40 canchas de fútbol por hora!), alta degradación de los suelos, alta dependencia externa por los insumos y una gran deuda social, ya que la producción de alimentos para los argentinos queda relegada y se prioriza la exportación, logrando una escasa distribución de los ingresos.

“Así, el boom sojero es fuente de nuevas y grandes riquezas para algunos y causa de pobreza y desarraigo para muchos: ha expulsado más de 200.000 agricultores, trabajadores rurales y sus familias, provocando un importante desplazamiento de población rural hacia los suburbios de pobreza de las grandes urbes.

“En este contexto, los sectores más capitalizados están avanzando sobre la propiedad campesina, sin que medie un proceso jurídico-político de defensa de la tierra; la falta de acción por parte del Estado y de funcionarios públicos que desconocen los derechos a la tenencia de la tierra de quienes las habitan y trabajan desde hace décadas ha puesto en una situación crítica la tenencia de las tierras por parte de los campesinos quienes viven bajo amenaza constante de ser desalojados por empresas o personas que, en muchos casos, esgrimen títulos de dudosa procedencia.

“La única forma de hacer frente ante estos atropellos es la organización. Conozca la historia de una de estas organizaciones, la del Movimiento Campesino de Córdoba, una historia de amor por la tierra, una historia de lucha, una historia de dignidad que tira para adelante”.

Así reza la contratapa de la película RR la cosecha amarga, documental producido por Ojo de pez y Kino Werken, dirigido por Martín Gruttadauría, cámara y fotografía: Fernando Caetano, Música: Diego Barrale, película en formato documental recientemente estrenada en Córdoba.

Adquiere una gran importancia en estos momentos en que se nos presenta una falsa dicotomía “campo-gobierno”, ya que cuando se habla del primero se hace referencia a un solo sector geográfico, vale decir, la Pampa húmeda argentina, olvidando las otras regiones como el norte mismo de nuestra Provincia o Santiago del Estero, o lo que ocurre en Salta y Formosa.

Cuando se habla de gobierno, se olvida del papel del mismo en estos últimos años a favor de la extensión de la sojización, la escasa distribución del ingreso. Por otro lado, los cuestionamientos actuales de los sectores agropecuarios ligados a la exportación de la soja transgénica apuntan a un solo rubro: las retenciones, impugnando así el papel del Estado en la economía y su necesario rol como regulador de la actividad y la redistribución de la riqueza.

El documental es sumamente valioso para la comprensión del verdadero “campo argentino” y sus problemas. El campo profundo ignorado, ocultado, silenciado por los grandes medios de comunicación social. Las imágenes de los rostros de los niños que han vivido todo esto, junto a sus familias son impecables e implacables en el retrato de sus vivencias: no caben neutralidades.

RR La Cosecha Amarga

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Fuentes de información: RR La Cosecha Amarga (info, descarga directa del documental), Arcoiris TV (documental online), Artículo de Eduardo Alberto Planas, publicado en SoyPeriodista.com.ar.

Raymundo Gleyzer – A 35 Años de su desaparición


El 25 de septiembre de 1941 nace en Buenos Aires Raymundo Gleyzer, sus padres eran actores del teatro independiente y el se cria en este universo, pero a los 13 años sus padres se separan y el comienza a trabajaren una fabrica de cables para ayudar economicamente a su madre descubriendo luego la fotografia, se dedica profesionalmente a la misma, registrando eventos sociales .

Comienza a estudiar cine en la Escuela de Cine de La Plata pero a diferencia de sus compañeros el no queria hacer cine de ficcion sino documentales que registraran los conflictos sociales de latinoamerica.

Asi es que con 21 años y junto a su amigo Jorge Giannoni, se dirigen al Noreste de Brasil, para filmar “La Tierra Quema”, la vida de una familia que debe emigrar continuamente en busca de agua. Cuando se presentan las primeras dificultades, su amigo Jorge Giannoni, bohemio de alma, lo deja solo y Raymundo, dolido por esta “traicion” debe continuar el film solo, consiguiendo luego la ayuda de Rucker Viera, director de fotografia brasilero, Pero cuando estan por concluir el rodaje, se da en Brasil el golpe militar de 1964, por lo que la vida de Raymundo corre serio peligro y debe sortear varias situaciones de riesgo. Su familia narra la incertidumbre sobre su paradero hasta que al fin regresa sorpresivamente a la Argentina, salvaguardando su cámara y el material filmado.

El film se concluye en Argentina y Raymundo, en estos tiempos, también toma contacto con Fernando Birri identificándose con su obra, este fundó en el litoral argentino una escuela de cine documental para la gente del pueblo, y estos alumnos filman “Tire Die”. Generando en 1959, con esta película, el germen del cine revolucionario latinoamericano.
Raymundo, identificado con un cine de cuestionamiento e identidad latinoamericana, abandona definitivamente la escuela y decide aprender directamente en la practica.
Humberto Rios, habia sido su profesor en la escuela de cine, pero este cambia su rol, conviertiendose en camarógrafo de Raymundo, filmando juntos “Ceramiqueros tras las sierras” y “Pictografias del Cerro Colorado”.

Comienza su etapa de cine etnográfico, y comparte con el documentalista Jorge Preloran la realización de dos filmes: “Ocurrido en Hualfin” y “Quilino”. Finalmente se separan pues mientras Preloran simplemente describia con su cámara, Raymundo veía la nesecidad de ahondar en lo social y lo político del conflicto en el que estaban sumergidos los campesinos de sus films.

En 1966, se da en Argentina el Golpe de Estado militarde Ongania. Con este se prohiben y se recortan todas las posibilidades de subsidios a films documentales combativos y sociales, por lo que Raymundo debe emplearse como camarógrafo de un noticiero argentino (Telenoche). A pesar de la censura Raymundo se las ingenia para dejar su huella, denunciando por ejemplo la vida miserable de los indios matacos. El Noticiero , lo envía a las Islas Malvinas, consiguiéndole un permiso de la reina de Inglaterra. Así Raymundo, se convierte en el primer camarógrafo argentino en ir a filmar a las Islas Malvinas. Los contratiempos del viaje hace que contraiga una úlcera y la vida de Raymundo corre nuevamente peligro, pero como siempre sale ileso. Tiene 24 años.

Se casa con Juana Sapire, a quien desde novios le enseñó a hacer el sonido y quien lo acompañaria, como siempre, en el resto de sus proyectos militantes y cinematográficos.
Juana nunca habia visto llorar a Raymundo, y así lo encuentra hechado en su cama: El Che Había Muerto.
Mientras tanto Pino Solanas y Octavio Getino realizan clandestinamente “La Hora de los Hornos” con esta obra inician un período en donde el cine cumple no solo una función de denuncia social sino también de liberación política de las dictaduras latinoamericanas. Raymundo participa en la cámara y encuentra en el film el valor del cine combativo.

Los cineastas latinoamericanos en este marco de lucha, reunidos en Viña del Mar (Chile 1969), dejan sentada su organización y su objetivo: la liberación de latinoamérica.
El referente era Cuba, que ya había logrado su revolución. Desde allí Raymundo envía un informe para el noticiero describiendo la vida en la isla y los alcances sociales y culturales de la revolución.
Y queda marcado para siempre con el cine de Santiago Alvarez.

En Argentina se dá un hecho que cambia la historia del país: el cordobazo. En cordoba obreros y estudiantes se sublevan contra la dictadura tomando las calles y resistiendo desde las barricadas contra el avance policial y militar. Similar en lo que Europa fue el Mayo francés El hecho no debilita a la dictadura militar pero enciende una llama revolucionaria y militante que ya no tiene vuelta atrás. Los cineastas revolucionarios realizan dos filmes sobre el cordobazo. Comienzan a operar como cineastas militantes en diferentes agrupaciones.

Raymundo conoce en Nueva York a Bill Susmann un productor que había peleado en la guerra civil española contra el fascismo, desde la Brigada Abraham Lincoln, se hacen fuertemente amigos, como hermanos y comienzan a trabajar juntos en un film sobre México. Allí viaja Raymundo, en donde clandestinamente, filma “México, la Revolución Congelada”,producido por Bill Susmann. El equipo estaba conformado por Humberto Rios su viejo profesor y camarografo, Pila, la esposa de Humberto, Juana Sapire, su esposa y Paul Leduc, cineasta mexicano.

Este es su primer documental fuertemente político, en donde denuncia la apropiación de la revolución mexicana en manos de la burguesia y la burocracia paternalista del PRI. El punto clave es la masacre de los estudiantes en la plaza de Tlatelolco, 1968. La voz de denuncia, como siempre en los filmes de Raymundo es de los campesinos.
El film es prohibido en Argentina y México. El presidente del país azteca, Luis Echeverria, declara a Raymundo, persona “non grata”.

En cambio en Chile, donde asume el socialista Salvador Allende, el film es felizmente recibido en el marco de apertura popular.
Humberto Rios y Raymundo dejan de trabajar Juntos, ya que comenzaron a militar en diferentes agrupaciones. El primero en FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) y el segundo en PRT (partido revolucionario de los trabajadores) de carácter netamente socialista.
Raymundo se convierte en el brazo cinematográfico del PRT. Clandestinamente comienza a documentar la lucha revolucionaria. Un ejemplo es “Swift”, en donde narra el secuestro del consul ingles a cambio de comida y medicamentos para los trabajadores, la petición se cumple y el consul es liberado.

Nace su hijo Diego, esta alegría es contrapuesta con el asesinato de 16 guerrilleros que estaban prisioneros en la base aeronaval de Trelew. Los medios de comunicación oficiales lo dieron a entender como “un intento de fuga”. Contra esto Raymundo filma “Ni olvido, Ni perdón” narrando la verdad sobre lo sucedido en Trelew. El cine clandestino opera como un arma de contrainformación.

Nuevamente producido por Bill Susmann, Raymundo filma su largometraje cumbre “Los Traidores” (1973), en donde a traves de la ficción, con la actuación de trabajadores y actores militantes, desarrolla la corrupción de los líderes sindicales que colaboraban con la dictadura y los patrones, traicionando la confianza de los trabajadores.

La dictadura militar ya debil por la resistencia creciente, trae al país al exiliado Juan Domingo Perón. Hay elecciones y asume Hector Campora. La izquierda peronista llega al poder. Se liberan los presos políticos y se levanta la prohibición de “México, la revolución congelada”. A pesar de esto, Raymundo critica del peronimo su carácter populista y demagógico. No así Pino Solanas y Octavio Getino del Grupo Cine Liberación quienes eran peronistas ortodoxos.

En este marco de gobierno popular, Raymundo genera el Grupo Cine de la Base, partiendo del conflicto de que se podia producir un sinnúmero de films políticos pero estos solo lo veían los intelectuales y que los verdaderos destinatarios debían ser los trabajadores, por eso el grupo comienza a llevar el cine politico y fundamentalmente “Los Traidores” a la gente, llendo a los barrios, a los sindicatos, a las fábricas. Y hasta levantaron en barrios obreros precarias salas de proyección, con planchas de madera, con los propios recursos de los trabajadores. El grupo comienza a tener sucursales en todo el país, proyectando los filmes hasta a los indios matacos, por ejemplo.

Perón se saca la mascara y traiciona a la izquierda de su movimiento: los mismos jóvenes que pelearon para que regrese al pais . En Ezeiza, donde 2 millones de argentinos se nuclearon para recibir nuevamente a su lider, la derecha peronista masacro a 200 militantes de la izquierda peronista.

Campora es destituido y el cuñado de Lopez Rega, la extrema derecha del movimiento asume interinamente el gobierno.

Allende cae combatiendo en Chile, el Estadio Nacional se convierte en un campo de exterminio y en Argentina Perón gana las elecciones con el 62% de los votos. Al poco tiempo le da su apoyo a la dictadura de Augusto Pinochet y le declara la guerra al marxismo.

Raymundo, entrevistado por el periodista aleman Peter Schumann, denuncia la represión fascista en argentina contra la militancia de izquierda.

Con este advenimiento al gobierno de la derecha peronista, “Cine de la Base” sufre varios hallanamientos e inclusive son baleados.

La Triple A, grupos parapoliciales fascistas, liderados por Lopez Rega, el Ministro de Bienestar Social, comienzan a adueñarse de las calles y muchos cineastas y actores deben partir al exilio.

Esto, no acobardó a Raymundo, quien creyendo en el poder de lucha del pueblo y los campesinos siguió con su tarea de esclarecer y concientizar desde el cine, filmando, por ejemplo, “Me matan si no trabajo y si trabajo me matan”. Sobre los obreros de una siderurgica que sufrían el envenenamiento por plomo en la sangre. Nadie los oía o eran perseguidos. Solo la cámara de Raymundo junto a ellos.

El 24 de Marzo de 1976, llega nuevamente una dictadura militar. La más criminal. Raymundo es secuestrado el 27 de mayo de 1976 por un grupo de tareas paramilitar, seis dias despues de regresar de Estados Unidos, en donde habia firmado un contrato con la UNESCO para filmar en Africa.

Bill Susman y su hija Susan comienzan inmediatamente desde Estados Unidos una campaña internacional por al aparicion con vida de Raymundo, firman las mas prestigiosas figuras del cine: Francis Ford Coppola, Jack Nicholson, Rosellini, Antonioni, Elia Kazan, y muchos mas. Envian tambien un abogado americano a Argentina, pero todo esto, evidentemente no tuvo éxito.

Raymundo se encontraba en el campo de concentracion “El Vesubio” junto al escritor Haroldo Conti. El dictador Videla le concede el permiso al cura Castellani para ir a buscar a Haroldo Conti. Al llegar allugar lo encuentra casi muerto, no puede hacer nada al repecto y mientras esta con Conti escucha la voz de un joven que dice “Padre, mi nombre es Raymundo Gleyzer y digale a mi familia que estoy bien”.

Nadie mas supo de él, pasando a integrar la lista de los 30.000 desaparecidos que dejó la dictadura militar argentina entre el 76 y el 83.
Los sobrevivientes de “El Vesubio”, relatan que mientras estuvo alli fue salvajemente torturado y dejado ciego.

Sus compañeros de “Cine de la Base” y los demás cineastas militantes salvaron sus vidas por el silencio de Raymundo en las torturas. Se exiliaron por todo el mundo.
Su hijo Diego de 4 años y su mujer Juanita, se exilian en Nueva York ayudados por Bill Susman y su familia. Hoy siguen allí.
De “Cine de la Base”, muy pocos volvieron. Los asesinos caminan libres entre nosotros.

Filmografía:

* El ciclo (1964)
* La tierra quema (1964)
* Ocurrido en hualfin (1966)
* Quilino (1966)
* Pictografías del cerro colorado (1966)
* Ceramiqueros de tras la sierra (1966)
* Nuestras islas malvinas(1966)
* Mataque (1967)
* Nota especial sobre cuba (1969)
* Mexico, la revolución congelada (1970)
* Swift (1971)
* BND (1972)
* Ni olvido, ni perdon(1973)
* Los traidores(1973)
* Me matan sino trabajo, si trabajo me matan (1974)

* Raymundo (2002), Documental sobre la vida y obra de Raymundo Gleyzer, de los realizadores argentinos Ernesto Ardito y Virna Molina.

Documento Seleccionado:

Denuncia del comité de Cineastas de América Latina

¿DONDE ESTA RAYMUNDO GLEYZER?
El Nacional, Caracas, 14 de Mayo de 1977.

Un año desaparecido lleva el cineasta argentino, denuncian integrantes del Comité de Cineastas de América Latina durante el V Encuentro de Cineastas Latinoamericanos celebrado en Mérida.

El 27 de mayo cumple un año desaparecido el cineasta argentino Raymundo Gleyzer, denunciaron los integrantes del Comité de Cineastas de América Latina, elegidos durante el V Encuentro de Cineastas Latinoamericanos que se realizó en Mérida entre el 22 y el 28 de abril.
Walter Achugar, de Uruguay; Miguel Littin, de Chile; Manuel Pérez, de Cuba; Carlos Rebolledo, de Venezuela; y, Raymundo Gleyzer, componen el comité, seleccionado durante el encuentro al que asistieron delegaciones de una docena de paises del continente. Por desconocerse el paradero de Gleyzer, ocupa su lugar en el comité el panameño Pedro Rivera.

El cineasta argentino, que perteneció al grupo Cine de Base que produjo “Los Traidores”, realizó largometraje como “México: la Revolución Congelada” y documentales como “La Tierra Quema” y “Ocurrido en Hualfin” entre otros, que merecieron distinciones en los festivales internacionales de Locarno (Suiza), Mannheim (Alemania), y Adelaide (Australia). Gleyzer dirigió además cerca de doscientos programas para la televisión argentina.
El comité envió al gobierno argentino diversas comunicaciones solicitando información sobre la suerte del realizador, sin que hasta el momento ni ésta, ni otras numerosas diligencias realizadas por sus familiares, amigos y colegas hayan tenido respuesta oficial alguna. La denuncia sobre su desaparición ha obtenido también la solidaridad del Comité de Emergencia para la Defensa de los Cineastas Latinoamericanos, en el que participan, entre otros, actores, directores y productores de renombre como Candice Bergen, Peter Bodganovich, Francis Ford Coppola, Jane Fonda, Elia Kazan, Jack Nicholson, Arthur Penn, Jon Voight y Robert Wise.

El encuentro, realizado con la colaboración de la Dirección de Cultura y el departamento de Cine de la Universidad de Los Andes, fue un fructífero intercambio de ideas entre los setenta cineastas que asistieron a las deliberaciones, una activa discusión de los informes que cada delegación trajo sobre la situación del cine en sus respectivos países, y una buena oportunidad para ver en conjunto unas treinta realizaciones entre cortos y largometrajes, como muestra de la orientación del Nuevo Cine Latinoamericano, de profunda preocupación política y social y esforzado por lograr una personalidad propia en cada país. En la Declaración Final del Encuentro, los cineastas reafirmaron su compromiso de trabajar y luchar dentro de un panorama “que exige de nosotros un constante crecimiento en el nivel político, ideológico y organizativo. Es un desafió que nos impone la realidad y lo aceptamos”. A pesar de que “no ha sido, no es y no será fácil en los próximos años la continuidad y el desarrollo de nuestro trabajo en algunos países del continente”.

Un año después, el Comité de Cineastas Latinoamericanos se reúne nuevamente. Esta vez en La Habana, Cuba, del 12 al 17 de junio de 1978. Raymundo, por supuesto seguía sin aparecer, y al respecto, extienden la siguiente declaración:

SOLIDARIDAD

La desaparición del cineasta argentino Raymundo Gleyzer a manos de las bandas parapoliciales y fascistas de la Argentina continúa aún sin respuesta a pesar de las continuas campañas internacionales por su liberación y a favor de la liberación de todos los cineastas latinoamericanos desaparecidos o presos.

Los más altos voceros del imperialismo norteamericano, responsables directos de la vida, la integridad y la libertad de Raymundo Gleyzer están empeñados en demostrar ahora el enorme interés que sienten porque los derechos humanos sean respetados en nuestro continente. Pretenden borrar en esta imagen la historia de sangre que los acompaña y los planes de represión que alentaron, contribuyeron a realizar y que aún hoy enmascaran o apoyan, decididos a diezmar con la tortura y la muerte las filas crecientes de los combatientes latinoamericanos por la liberación nacional y social. Persiguiendo esos objetivos la brutalidad fascista de Pinochet y sus cómplices ha hecho desaparecer también entre muchos otros chilenos, a los cineastas Jorge Müller y Carmen Bueno. El imperialismo norteamericano, por ser la única base donde se sustenta la violencia reaccionaria en América Latina, es también responsable de sus vidas.

Es necesario incrementar y redoblar nuestra solidaridad. Los gobiernos de Argentina y Chile deben responder sobre la desaparición de Carmen, Raymundo y Jorge y con ellos, de Haroldo Conti y Rodolfo Walsh, y de miles de prisioneros y desaparecidos.
No es posible invocar los derechos humanos cuando se persigue, encarcela y asesina con ensañamiento y sin tregua a destacadas figuras de la cultura, a estudiantes, trabajadores y campesinos, cuando se aplasta toda expresión de dignidad y rebeldía justa.

El Comité de Cineastas de América Latina solicita que todos los cineastas, críticos y publicaciones interesadas en el desarrollo del cine de América Latina como instrumento de cultura, rescate y afirmación de la identidad y arma e instrumento en la lucha por la liberación, participen, en la medida de sus posibilidades y condiciones, en la campaña internacional que hace más de dos años mantenemos para que la integridad física de todos los cineastas latinoamericanos, desaparecidos o encarcelados, sea respetada, para salvarlos de manos de los torturadores fascistas y devolverles la libertad.
Recordemos también la ejemplar conducta de los compañeros caídos en la lucha por la victoria final. El valor de sus vidas y significación de sus obras simbolizan lo mejor y más combativo de los artistas latinoamericanos: Enrique Juárez, Francisco Urondo, Ana María Puga, Julio Troxler, Víctor Jara, Hugo Araya, Máximo Gedda.

Honor a los que resisten, luchan y combaten.

Comité de Cineastas de América Latina.

Fuentes de Información: Texto extraído de DOCA (Documentalistas Argentinos), fotografías cortesia de Juana Sapire.

Más información: Raymundo Gleyzer: la esperanza quema de Néstor Kohan, Entevista a Raymundo Gleyzer (1970).

Bolivia para todos

Título original: Bolivia para todos
La idea y producción general: Emilio Cartoy Díaz (director de RadioTEA y TEA Imagen)
Dirección: Cristian Jure
Producción: Silvina Rossi y el equipo de Masato Documentales, con el apoyo de Telesur, INCAA, Canal Encuentro, CEFREC y RadioTEA.
Año: 2008
País de producción: Argentina
Duración: 94 min.

La Revolución de Evo Morales y los pueblos originarios de Bolivia, Emilio Cartoy Díaz presenta su telefilm Bolivia para todos , documental que aborda los conflictos desatados entre los partidarios de la revolución democrática y cultural encabezada por el presidente Evo Morales y los sectores que ven en el nuevo movimiento en peligro a sus privilegios.

Grabada durante 15 meses en distintas locaciones de aquel país, la producción cuenta con el análisis de reconocidos intelectuales latinoamericanos, además de testimonios de los principales protagonistas de la actualidad boliviana.

El documental -con idea y producción general de Emilio Cartoy Díaz, la dirección de Cristian Jure y la producción de Silvina Rossi- incluye testimonios del presidente de Bolivia, Evo Morales; el ex presidente, Carlos Mesa; el vicepresidente Alvaro García Linera, y Víctor Hugo Cárdenas, entre otros dirigentes políticos y sociales de ese país. También presenta fragmentos de entrevistas a escritores, periodistas e investigadores, como Ignacio Ramonet, Norberto Galasso, Alcira Argumedo, Maristella Svampa, Rogelio García Lupo, Eduardo Anguita y Adolfo Perez Esquivel.

El domingo 10 de agosto de 2008 el referéndum revocatorio en Bolivia ante el cual Evo fué confirmado por el pueblo boliviano como Presidente de la Nación por el 67% de los votos y dos “prefectos” de la oposición (no existen alli los “gobernadores”) fueron revocados en sus mandatos, le díó a Evo Morales y su decisión de ir a las urnas (en una ley dictada por la feroz oposición) estatura de genio político.

Ahora los EE.UU. y la oligarquía de la “Media Luna” también confirmada en las urnas al frente de sus Prefecturas, intentan, en conjunto, provocar la secesión de la región petrolera intentando “quitársela” al pueblo boliviano.

Emilio Cartoy Diaz presenta su obra “Bolivia para todos” donde hace una descripción excelente, con imágenes deslumbrantes y música encantadora, de la lucha entre las clases medias y altas “blancas” de la media luna, el Beni y Santa Cruz de la Sierra y los pueblos originarios con sus ropas características y su lenguaje rustico tan expresivo y tan autentico, y ahora en el poder.

Alli se cuenta el desafío en la Asamblea Constituyente que consagró la Nueva Constitución de Bolivia “para todos” sus ciudadanos, pobladores no importa la raza, religión, clase social, actividad, ideología, consagrando derechos sociales y soberanía sobre los recursos naturales.

A pesar de la existencia de la revolución de Victor Paz Estenssoro de 1952 – que podría asimilarse a la de Juan Perón en el 45 de Argentina-, indudablemente Bolivia, luego de tantas luchas y tantos golpes militares apoyados por el imperio del Norte, es como si tuvieran que empezar de nuevo desde cero. Pero es maravilloso entrar en la mirada del pueblo (como lo hace magistralmente el documental) y ver lo que ellos ven. Una cosa que llama la atención sobremanera en la película fue escuchar a los lideres del separatismo, los “blanquitos” de Santa Cruz de la Sierra, mandar mensajes de solidaridad a los sectores del “campo” argentino como diciendo “estamos en la misma, nosotros aquí contra estos kollitas y Uds allá contra esos negritos peronistas”. Muy notable escuchar la oportunidad de sus mensajes inter-blanquitos.

Es duro ver por los noticieros de la TV boliviana como las brigadas de la Juventud cruceña humillaba a cuanto kolla o guaraní capturandolos, desnudándolos del torso, atándolos con sogas como animales y poniéndolos de rodillas en las plazas públicas. También se ve la “caza” de kollas y la posterior golpiza hasta causarles graves heridas. Todo delante de las cámaras de TV que apoyaban a los separatistas. Así en Bolivia como en Argentina. Cada uno con su estado mental y con su “estilo” mas descarnado o mas “civilizado” de intolerancia racial. Esa intolerancia que ya ha provocado más de 9 muertos durante los violentos sucesos de esta semana del 7 al 12 de Septiembre de 2008.

Fuentes de información: Cristian Jure, DocusElrond (info y descargas).

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Comunidad de Locos

Título original: Comunidad de locos
País de producción: Argentina
Año: 2005
Dirección: Ana Cutuli.
Guión: Ana Cutuli. Basada en la investigación del libro “Las Huellas de la memoria” de Enrique Carpintero y Alejandro Vainer, Editorial Topia.
Montaje: Ana Cutuli.
Asistencia de Edición: Florencia D´Adamo.
Sonido: Florencia D´Adamo.
Cámara: Paula Bonet.
Producción: Alejandro Cohen Arazi.
Música original: Chamamé perdido de Gracia Cutuli, Cristián Lacroix y Fernando De La Vega.
Temas musicales: Criollo de Christian Basso. “Vals Paraíso” de Calycanto – Carla Giannini y Damián D´Alessandro.
Duración: 63 min.
Formato: MiniDV, Color.

En este documental se trata el tema de las comunidades terapéuticas, que tiene su origen en Inglaterra de la post-guerra y que otros países de Europa tomaron y modificaron. En éste film se rescata la experiencia de la Argentina.

En 1957 se produjeron tres hechos importantes para el campo de la Salud Mental en la República Argentina; se creó en Instituto Nacional de Salud Mental, la carrera de psicología se implantó en la UBA (Universidad de Buenos Aires) y Mauricio Goldemberg dirigió el primer Servicio de Psicopatología en el policlínico de Lanas (Pcia de Buenos Aires). De esto da cuenta primer tomo del libro “Las huellas de la memoria, psicoanálisis y Salud mental en la Argentina de los 60 y 70– “, parte de cuya investigación es el punto de partida de este film.
El documental está basado en entrevistas a los protagonistas de las dos experiencias que narra, ambas parte del Plan Nacional de Salud Mental de 1967 implementado por el gobierno dictatorial de Onganía.

Una es la que se dio en Lomas de Zamora (Pcia de Buenos Aires), en el Hospital neuropsiquiátrico José A. Estéves. En 1968 Wilbur R. Grimson, joven médico psiquiatra inaugura y se hace cargo de la dirección en el “Centro Piloto” del hospital con un equipo multidisciplinario que incluía entre otros a Lucila Edelman, Miguel Vayo y Alfredo Moffatt y una nueva forma de trabajo; la de “comunidad terapéutica”.

En el mismo año, como parte del mismo plan, Raúl A. Camino se marcha rumbo a Federal, Provincia de Entre Ríos a lo que hasta ese entonces había sido el cuartel 12 de caballería y sería a partir desde ese momento y hasta la actualidad, el “Hospital Ciudad Colonia Federal”. Crea así la Comunidad terapéutica de Colonia Federal trasladando, en un viaje muy particular, pacientes del htal. Borda, de otros psiquiátricos del interior y del htal. Moyano. Ambas experiencias son reprimidas por diferentes dictaduras y sus protagonistas perseguidos.

Mediante la memoria y el relato de varios de los protagonistas de estas experiencias, incluyendo a un paciente y un ex paciente, se da cuenta de la metodología de trabajo de “comunidad terapéutica”, el intento de los profesionales por la reconquista de la dignidad de personas de los pacientes perdida en los hospicios y de sus resultados.

Hoy, con más del 30% de la población bajo la línea de la pobreza, queda claro, como ya quedaba en aquella época, que más de la mitad de los internos en hospitales psiquiátricos lo están “más por pobres que por locos”. Y la sociedad mira para otro lado, tanto con los pobres como con los locos. Al fin de cuentas, son las mismas capacidades sociales las que se pierden.

Fuentes de información: DOCA (Documentalistas Argentinos), Solo Cine Argentino (info y descargas).

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Un largo silencio – Sobre todas estas estrellas – Eliseo Subiela

Título original: Un largo silencio
Año: 1963
País de producción: Argentina
Dirección: Eliseo Subiela
Guión: Eliseo Subiela, Pablo Gerchunoff
Producción: Eliseo Subiela
Asistente de Dirección: M. A. Álvarez Diéguez
Fotografía: Juan José Stagnaro
Música: Johann Sebastian Bach
Ayudante de dirección: Severo González, Alfredo de la Fuente y Ricardo Góngora
Duración: 17 min.
Formato: 16 mm, B/N.
Formato copia: TV-RIP.

Un largo silencio es un documental casi ficción que narra la triste historia de los pacientes del hospital neuropsiquiátrico Borda, donde sus pacientes están atrapados, olvidados y marginados por una sociedad que no se interesa en ellos. Dentro de las parades, fantasías tales como símbolos extraños, mundos paralelos y personajes interesantes.

Primer obra de Subiela y un claro indicio de lo que luego sería su afamada ‘Hombre mirando al sudeste’. La narración es impecable, la puesta en escena es completa. Un excelente comienzo, prometedor e innovador a la vez.

Título: Sobre todas estas estrellas
Dirección: Eliseo Subiela
Guión: Eliseo Subiela
Páis de producción: Argentina Año: 1965
Producción: Eliseo Subiela
Fotografía: Juan José Stagnaro
Montaje: Juan Carlos Macias
Música: Antonio Vivaldi
Sonido: Aníbal Libenson
Duración: 19 min.
Formato: 16 mm , B/N.
Formato copia: TV-RIP.

Aquellos extras, que están debajo de las ESTRELLAS, que son el soporte de las películas en general, esos dobles de riesgo que son verdaderamente las estrellas. Sobre todos ellos se levanta el cine con aires de grandeza.

Segundo corto de Subiela, que si bien no tiene el trabajo de Un largo silencio, es mas especial que el primero, por su temática poco común, por su crítica social tan orientada al cine. Una obra digna de ser vista.

El gran director ruso Tarkovski solía decir que en el cine hay dos tipos de directores, los que imitan al mundo en que viven y los que crean su propio mundo y que denominaba “los poetas del cine”. Entre estos últimos incluía a Bresson, Bergman, Buñuel, Kurosawa, etc. No es arriesgado decir que Eliseo Subiela se embarcó dentro de los directores poéticos del cine, irrumpiendo con maestría y originalidad en el cine nacional.
Subiela nació en Buenos Aires en 1944, tuvo un fugaz paso por Filosofía y Letras y por la Escuela de cine de La Plata. La ansiedad por filmar lo llevaría a realizar su primer corto “Un largo silencio”(1963) a los 19 años.
Con este corto logra El Gran Premio al mejor cortometraje en el III Festival Internacional de Viña del Mar.
En esa época Leonardo Favio quería realizar su primer film como director y necesitaba ayudantes, sería María Vaner quien los relacionaría; de esta manera su primera experiencia como ayudante sería “Crónica de un niño solo”. La siguiente experiencia como ayudante fue “Esquiú, una luz en el sendero” de Ralph Pappier.
Luego en 1965 filmaría su segundo corto “Sobre todas estas estrellas”, que trataba sobre las expectativas de los extras de cine. Con este corto logra varios premios, entre ellos el entregado por el Instituto Nacional de Cinematografía , primer premio al Mejor Director de Cortometrajes.

Fuentes de Información: Eliseo Subiela, Patio de Butacas (info y descargas), Cine Nacional.

Un largo silencio (1963)

Ver en Humyo.

Sobre todas esas estrellas (1965)

Ver en Humyo.

Tire die

Título Original: Tire dié (Segunda Versión)
Dirección: Fernando Birri
País de producción: Argentina
Idioma: Castellano
Formato: B/N
Duración: 33 min.
Año: 1960
Productora: Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral
Distribuidora: Laboratorio de Poéticas Cinematográficas de Fernando Birri S.R.L.
Guión: Fernando Birri
Fotografía: Fernando Birri
Edición: Antonio Ripoll
Sonido: Leopoldo Orzali
Intervienen: Vecinos del barrio de Tire dié
Productor Ejecutivo: Edgardo Pallero
Formato de la copia: TV-VHS Rip.
Otra información: Existe una primera versión, de 1958, de 59 min, Tire dié (Primera Versión)

La película dirigida por Fernando Birri y con la participación del Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral trata de reflejar los problemas sociales de los pibes que piden monedas en el puente.

En este film no existen actores profesionales, sus protagonistas son los propios habitantes del barrio, relatando sus problemas, costumbres … este barrio estaba ubicado en la zona oeste, al borde del Río Salado.

Todo esto se logra con un trabajo ininterrumpido durante dos años, donde los grupos de filmación se instalan en el barrio desde las 9 de mañana hasta que la oscuridad impide continuar la grabación.

Se redactaron muchísimos guiones hasta concretar el definitivo, en donde, por los problemas de ininteligibilidad sonora en las encuestas, las voces fueron grabadas por Francisco Petrone y María Rosa Gallo.

Varios fueron los obstáculos que tuvieron que sortear durante el rodaje, como por ejemplo cuando las crecientes del Salado impedían llegar hasta los ranchos de los bañados con las pesadas baterías para alimentar el grabador, los vecinos ofrecían sus carros para ayudarlos.

A la presentación del documental en el Paraninfo, el 27 de septiembre de 1958, concurrieron los vecinos del barrio del Tire Die, de otros barrios, también el rector de la Universidad, maestros provinciales, el director de Cultura del Ministerios de Relaciones Exteriores, Ernesto Sábato, autoridades militares, artistas, estudiantes, canillitas, delegaciones de Buenos Aires y La Plata, y el vicegobernador de Santa Fe, Dr. Roberto González. Hubo que repetir el film inmediatamente a las 11 de noche y quedó gente afuera esperando por una tercera proyección.

Fernando Birri describía esto como “… un fenómeno que no estaba sólo en la cantidad de gente, sino en los distintos sectores de la ciudad de los cuales esa gente provenía y cuyas expectativas, opiniones, curiosidades, intereses representaba. Muchos de estos espectadores era la primera vez que entraban en la Universidad.

Para Birri este hecho era tan importante como el film es sí mismo, que reflejaba una coherencia con todo el proceso de la grabación donde … “hemos sostenido que el film debe empezar en la realidad y debe terminar en la realidad”.

El Tire Die obtuvo el gran premio especial del jurado en el IV Festival de Cine Documental y Experimental del Sodre (Uruguay). En 1962 gana el Premio Especial del Primer Festival de la Imagen Educativa de Mar del Plata.

Fuentes de información: CineLationamericano.org, ParaConocernos.com.ar, Peliculasdiys (info y descargas).

Ver en Overstream.

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La Tierra Quema

Dirección: Raymundo Gleyzer
Música y Textos: Victor Pronzato
Fotografía: Rucker Viera
Duración: 12 minutos
Formato: 16 mm, B/N.
País de producción: Argentina.
Año: 1964

Especie de tesis de estudiante, La tierra quema acusa las inquietudes de la obra ulterior de Gleyzer y demuestra que el cine social no siempre necesita exhibir a los “enemigos” en el encuadre. Fue filmada en 1964 en el nordeste brasileño, adonde un hombre de 35 años sobrevive junto a su mujer y a los cuatro hijos que les quedaron (los otros siete están muertos o se fueron). Son poco más de diez minutos de un drama tan áspero como ese rancho sin palabras, clavado en una tierra cuarteada por seis meses de sequía, un páramo fantasmal con una sola perspectiva a la vista: el éxodo al que alude una parca voz en off.

En Brasil, el segundo pais más grande de América, el 2% de la poblacion posee el 80% de la tierra cultivable. En esta region de olvido y de muerte, el nordeste, “la tierra seca”, la expectativa de vida es de 27 años. Juan Amaro y su mujer ya perdieron a siete de sus hijos por la extrema pobreza. Luego de seis meses de sequía, deciden irse –a pie- hasta la gran ciudad, con la esperanza de sobrevivir.

Asi es que con 21 años y junto a su amigo Jorge Giannoni, se dirigen al Noreste de Brasil, para filmar “La Tierra Quema”, la vida de una familia que debe emigrar continuamente en busca de agua. Cuando se presentan las primeras dificultades, su amigo Jorge Giannoni, bohemio de alma, lo deja solo y Raymundo, dolido por esta “traicion” debe continuar el film solo, consiguiendo luego la ayuda de Rucker Viera, director de fotografia brasilero, Pero cuando estan por concluir el rodaje, se da en Brasil el golpe militar de 1964, por lo que la vida de Raymundo corre serio peligro y debe sortear varias situaciones de riesgo. Su familia narra la incertidumbre sobre su paradero hasta que al fin regresa sorpresivamente a la Argentina, salvaguardando su cámara y el material filmado.

La tierra quema confirmó varias de sus hipótesis sobre el cine documental, crítico y de denuncia que pretendía como realizador. La tierra quema marcó el camino y también le sirvió para ver otro de los tantos tentáculos del monstruo a combatir: el imperialismo y sus estructuras nacionales en el continente.

Fuentes de información: Cineismo, Docacine, Elortiba.

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También ver en Megavideo.

Ceramiqueros de Tras la Sierra

Año: 1965
País de Producción: Argentina
Dirección: Raymundo Gleyzer
Guión: Raymundo Gleyzer, Ana Montes
Fotografía: Humberto Ríos
Montaje: Raymundo Gleyzer
Sonido: Juana Sapire
Formato: 16 mm B/N.
Duración: 20 min.

Documental de investigacion antropologica, que registra el trabajo y la vida de una comunidad de artesanos en el norte de Argentina.

Raymundo Gleyzer nació en Buenos Aires (Argentina) en 1941. Hijo de Jacobo (un ruso ucraniano) y Sara Aijen, ambos artistas y activistas que fundaron el teatro IFT ( Idisher Folks Teater -Teatro Popular Judío- ) donde Raymundo creció.

Cursando en la escuela, en 1963, se va a Brasil con Jorge Giannoni, que había ganado un premio del Instituto de Cine para hacer un corto sobre la sequía y la inmigración campesina en el sertao brasileño. Jorge no aguantó y una mañana Raymundo encontró una cartita, que decía: “chau”. Y un buen día la familia Gleyzer, recibio la siguiente carta: “Llego tal día a tal hora a la Estacion Lacroze”. Lo fueron a buscar, flaco, la cara pelada por el sol, barbudo y sucio, pero tenia “La Tierra Quema” en la mochila.

Así era Raymundo, neura, apasionado, y por eso garantizaba todo, poder filar en tiempos en que no existía la facilidad del video.

Según sus amigos, donde ellos decían “tal vez podamos…” él decía “sí, se puede”.
Hacia 1965, le propone a Huberto Rios, docente de realización de la escuela de Cine, irse con e’y su compañera Juanita a Cordoba. De Alli salen “Pictografias de Cerro Colorado” y “Ceramiqueros de Tras la Sierra” que se llevó el Primer Premio del Segundo Festival Internacional Experimental y Documental de la Universidad Catolica de Córdoba. Mauricio Berú, jurado en ese festival, recuerda: “Raymundo llegaba con ideas claras y trataba todos los temas sin nigun misticismo, mostrando la llaga, sin falsos pudores. Lógicamente eso le valio la repulsa de muchos, pero no había peligro, era lo bastante empecinado y resuelto para seguir luchando”.

Un buen día, Raymundo dejó de ser alumno, y nos convertimos en amigos y colaboradores. Nos fuimos juntos a Córdoba a filmar Ceramiqueros tras las sierras y Pictografías del Cerro Colorado. Yo hacía la cámara y él dirigía. Entonces, lo conocí mejor: Vi cómo afloraban sus preocupaciones sociales, cómo crecía su conciencia lentamente –al decir de Benedetti, “como crecen las victorias”–.

En el final de Ceramiqueros tras las sierras (Argentina. 1965. Dirección de Raymundo Gleyzer), la cámara se da vuelta y pone en cuestión el rol del mismo equipo que está filmando. La idea es la de indicar una necesidad de conciencia: miro y me miran. Miro a través de la cámara y me miran a través de lo que filmé con ella. Ese momento era una forma de preguntarnos ¿qué es lo que estamos haciendo? ¿Qué es lo que estamos pensando? ¿Qué es lo que somos? ¿Para qué queremos la cámara? ¿Para qué esta estructura? ¿Qué objeto tiene? ¿Qué es lo que me rodea? ¿Qué es lo que veo alrededor de mí? ¿Qué es lo que la gente no puede hacer y yo puedo hacer? Es decir, dar vuelta la pregunta que hago al personaje y enfrentar el realizador al espejo. El espejo tiene una función muy importante, no solamente en el cine sino en la psicología. Porque, ¿el cine qué es? El cine es memoria. Por más que uno trabaje y aunque el resultado sea simplemente un registro sin ningún pensamiento constructor, ese registro ya es memoria. Y es memoria depositada en el tiempo, que puede crecer.

Fuentes de Información: Cuaderno del Taller Experimental de MontajeContraimagen“, Introducción al Cine Documental, por Humberto Ríos.

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http://www.humyo.com/F/9873337-281474977044667